Maquillarte es cuestión de proporciones

En cosmética, al igual que en otros ámbitos, conseguir efectividad con los productos es cuestión de proporciones. Aplicar la dosis adecuada puede ser clave para obtener el resultado buscado, porque si nos quedamos cortos, no conseguiremos los beneficios “prometidos”, pero si por el contrario, aplicamos un exceso de producto, no solo no conseguiremos buenos resultados, sino que podrían aparecer nuevos “problemas” (granitos, exceso de grasa…). Veamos cuales son los factores a tener en cuenta y las cantidades recomendadas:

 

– Tipo de producto: Debemos partir de la base de que no todas las pieles son iguales, pero la medida del producto que necesitan SI es la misma. Lo que variará no será por tanto la cantidad, sino la composición. Muchas veces por error pensamos que una piel seca necesitará más cantidad de crema que una grasa, y lo que en realidad necesita es una fórmula más nutritiva.

– Productos en los que más cantidad SI es necesaria: Son aquellos en los que su efectividad si depende realmente de la cantidad, como puede ser la crema solar o las mascarillas. El primero por renovación más o menos constante y el segundo porque funcionan mejor si aplicamos una capa gruesa.

 

– Área a tratar:No toda la piel del cuerpo tiene las mismas características, por lo tanto sus necesidades y tratamiento serán diferentes según la zona.

– Forma de uso: Para que la efectividad de una crema se vea incrementada, es importante aplicarla con un suave masaje para que penetre mejor y seguir un orden, primero los cosméticos más ligeros y después los untuosos.

 

Por otro lado, las medidas idóneas de cada producto para obtener un resultado óptimo son las siguientes:

LIMPIADORES DE ROSTRO: Aproximadamente una almendra de producto si es en crema y una nuez si es tipo “mousse”. Para los exfoliantes bastará con el tamaño de una avellana.

 

SERUMS: Al ser un producto concentrado, unas 5 gotas son suficientes (para la frente, mentón, cada mejilla y cuello).

CONTORNO DE OJOS: Un grano de arroz para cada ojo.

CREMA FACIAL: Con el tamaño de un garbanzo hay cantidad suficiente para cubrir rostro y cuello.

 

ACONDICIONADOR Y CHAMPÚ: Una nuez, repitiendo con el champú si es necesario.

MASCARILLA: La medida de este producto es de las más variables. Depende de la cantidad de cabello y largo del mismo. La premisa valida para todos los casos es aplicarla solo de medios a puntas y dejando al menos tres dedos en la raíz sin producto.

 

PRODUCTOS DE PEINADO: En el caso de las espumas, aproximadamente una ciruela, para cremas, una avellana y para serums y aceites bastará con el tamaño de un guisante.

El exceso de todos estos productos puede producir el exceso de grasa en el cabello, o en el caso del rostro, saturar el poro y producir un efecto “rebote”. Si es tu caso, revisa las cantidades que utilizas, y si continúan los problemas, cambia de producto.

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